África ofrece dos destinos principales para safaris: el este y el sur. Ambos son increíbles, pero cada uno tiene características únicas para vivir esta experiencia.
Safaris en África del Este
Para presenciar este fenómeno natural, lo mejor es visitar entre junio y octubre, durante la temporada seca, o de enero a marzo, cuando comienza la temporada de cría en las llanuras del Serengeti.

Además de la vida salvaje, los safaris en África Oriental ofrecen una profunda conexión cultural. En reservas como Samburu y Maasai Mar
a, los visitantes pueden aprender sobre las costumbres y tradiciones de los pueblos Samburu y Maasai.
También en África del Este podrán encontrar el famoso trekking de gorilas, estas especies se encuentran principalmente en las regiones de Rwanda, Uganda y El Congo. Dependiento del tipo de experiencia que busquen al realizar este trekking es la zona que les recomendamos.
Safaris en África del Sur
En África del Sur, los paisajes son igual de impresionantes, pero con un toque especial. Aquí, Namibia, Botswana y Sudáfrica destacan con escenarios dramáticos y actividades diversas. Las dunas rojas de Sossusvlei en Namibia, los humedales del Delta del Okavango en Botswana y las sabanas de Kruger en Sudáfrica son lugares donde las experiencias de safari van más allá de la clásica observación desde un jeep.
Por ejemplo, en Botswana, los visitantes pueden navegar en canoa tradicional (mokoro) por los canales del Delta del Okavango, observando elefantes, hipopótamos y cocodrilos.


En Namibia, los viajeros pueden explorar las gigantescas dunas del desierto de Namib en caminatas o incluso en globo aerostático para una vista aérea impresionante.


